MANUEL ESPEJO

¿Qué es lo que más te gusta del AstroTurismo?
Nuestro país tiene una ubicación privilegiada y condiciones inmejorables para mirar hacia arriba por las noches, apreciar y compartir con el resto del mundo uno de los tesoros naturales más impresionantes que tenemos, el universo.

Lo que más me gusta del astroturismo no es solo observar el cielo, sino todo lo que ocurre antes de mirarlo y alejarse de las luces no solo para obtener oscuridad, sino también desconectarse de la vida en la ciudad. La experiencia empieza mucho antes, caminar durante horas, sentir cómo el ruido del mundo va desapareciendo, cómo la mente se aquieta y el cuerpo empieza a sincronizarse con la naturaleza.

El astroturismo es una experiencia profundamente humana: nos recuerda lo pequeños que somos y al mismo tiempo lo conectados que estamos con algo infinitamente más grande. Cuando llega la noche y el cielo se abre sobre la montaña, ya no se trata solo de hacer una fotografía, sino de estar presente, de habitar ese momento.  El astroturismo es una forma de contemplación del cielo y de nosotros mismos.

¿Qué lugares de Chile recomiendas?
He recorrido Chile de norte a sur, y otros lugares afuera, pero tengo la fortuna de vivir hace 20 años en el Valle de Elqui y puedo decir con propiedad que aquí están los cielos más limpios del mundo! No por nada grandes observatorios y centros científico-astronómicos de relevancia mundial han elegido estos rincones para instalarse a estudiar el universo.

Y bien, la ciudad de Vicuña es la capital del astroturismo y podría recomendar un montón de observatorios y centros turísticos, entre ellos Alfa Aldea, emprendimiento familiar, pero mi invitación es a aventurarse en rinconcitos ocultos y poco conocidos del Valle donde aún sea posible sentirse verdaderamente lejos. Mirar el cielo desde las colinas de la Ruta Antakari, adentrarse en Cochiguaz o en los cerros de Mamalluca, o caminar 10 horas para acampar en la Laguna El Cepo, en plena Cordillera de Los Andes, lugares donde sientes que casi puedes tocar las estrellas y encuentras una sensación real de aislamiento y conexión con la naturaleza.

Contemplar el universo puede ser más que un espectáculo visual, puede ser una experiencia emocional.

¿Cuál es tu lente favorito?
Sinceramente he explorado muchas facetas de la astrofotografía, pero lo que más me gusta es transmitir mensajes y emociones a través de los paisajes, y en eso, la astrofotografía de campo amplio es la más expresiva.

Para ese estilo de fotos mi lente apañador es un Canon RF16mm f/2.8, gran angular que me permite integrar el cielo con el paisaje y contar una historia más completa, no solo captura la luz y las estrellas, sino también la real sensación de estar ahí.

¿Cuáles son tus 3 AstroFotografías que más te gustan hechas en Chile y por qué?
Más que elegirlas por su resultado visual, las elijo por lo que expresan y representan para mí.

1- Una de ellas fue tomada en las cercanías de la Laguna El Cepo, lugar al que personalmente le llamo «mi pequeño trozo de cielo». Imagínate caminar 10 horas para conectar con este sitio en medio de la Cordillera, que en la noche te entrega los cielos más limpios y hermosos que puedes ver en tu vida.

2- La segunda foto que más me cautiva la logré incursionando en los Star Trails una oscura noche por las colinas de la Ruta Antakari. Una serie de fotografías  superpuestas que no solo registran la rotación de nuestro planeta, también son capaces de hacer el tiempo visible. Al correr de la noche elquina las estrellas trazan círculos en una coreografía infinita que sólo se revela ante quienes deciden esperar y valorar la inmensidad del universo.

3- La tercera foto tiene un significado muy personal. Fue tomada hace varios años en medio de la pandemia, bajo unos viñedos en el patio de mi casa, cercana a la ciudad de Vicuña. Esta foto me hizo entender que todo pasa por algo, que una serie de eventos y momentos difíciles en mi vida que me hicieron salir de la ciudad y llegar a vivir a éste lugar finalmente hicieron valer todo la pena. Poder capturar el centro de la Vía Láctea, tener la posibilidad de salir a sentir la naturaleza en pleno encierro y toque de queda sin duda me hizo reflexionar sobre lo afortunados que podemos ser si miramos las cosas desde la perspectiva correcta. Desde ese día la fotografía y la astrofoto pasaron de ser un hobbie a ser una pasión terapéutica, medicinal, en mi manera de expresarme y de lidiar con la vida, con las personas y conmigo mismo.